En la obra de recuperación del inmueble da sido respetado todo el carácter noble que poseyó antaño y se ha equipado con un mobiliario tan antiguo como la propia vivienda, construida en el siglo XVII.



Esta Casona palaciega sita en lo que fue uno de los concejos que formaban el antiguo valle de Carriedo, uno de los de la Merindad de las Asturias de Santillana, se encuentra en una zona de especial interés natural y cultural.

Cuando la vivienda fue construida, en el siglo XVIII, en pleno auge de la zona, se construyeron también la iglesia gótica de San Pedro Apóstol, en Escobedo; la iglesia barroca de San Juan Bautista en Villafufre y el Solar del padre del escritor Lope de Vega, Don Félix de la Vega y Carpio, en Vega.

En los tiempos de esplendor de esta propiedad, a la que también pertenecían las fincas colindantes , existían en la finca cuadras tan grandes como la actual vivienda, un robledal, nogales y uno de los ocho molinos harineros que existían en el municipio. En la actualidad se conservan restos del molino, movido por el arroyo de Santiago y el muro que servia para canalizar el agua.

La vía que pasa por delante del gran portón de entrada, es el Camino Real y se conservan en el Catastro de Ensenada alrededor de 60 documentos que demuestran la existencia, entre los siglos XVI y XVIII, de un número significativo de correos a caballo del Rey, naturales de esta zona, miembros de una cofradía que actuaba bajo la advocación de Santa ana, que colaboraron a la formación de la provincia de Cantabria, a través de este citado Camino Real.

La casa conserva el conocido como “Cuatro del Peregrino”, lo que nos indica que la vivienda era lugar de reposo de jinetes y peregrinos.